En el transcurso del juicio y las investigaciones llevadas a cabo a raíz de la muerte de un niño de Els Omellons en la piscina de las Borges el 16 de agosto del pasado verano cuando realizaba un cursillo de natación, esta semana el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha hecho público que el niño sufrió una muerte súbita debido a una insuficiencia cardiorespiratòria, según la autopsia. A pesar de los resultados de la autopsia, la familia del menor, representada por Xavier Prats, director de Prats Advocats, mantiene que hubo «omisión y dejadez en las obligaciones» de los monitores que vigilaban el grupo de niños asistentes al curso y que en el momento de los hechos no había ningún responsable de la empresa que organizaba la actividad, por lo que «hubo negligencia».
Una monitora está siendo investigada por el juzgado de instrucción número 2 de Lleida por un supuesto delito de homicidio imprudente por omisión de deber de socorro.




