La finalización de las vacaciones, uno de los momentos del año con un mayor incremento en el número de divorcios

17 de agosto de 2021

Desde que en 1981 el Congreso de los Diputados aprobara la Ley del Divorcio, en Lleida más de 23.000 parejas han decidido disolver su relación. Los motivos de la ruptura muy diversos, donde si que encontramos una constante es en el hecho de que hay ciertas épocas del año donde aumentan de manera significativamente las rupturas, generalmente coincidiendo con la finalización de los períodos vacacionales –en el conjunto del estado, el 30% del total de los divorcios que tienen lugar durante el año se producen durante el tercer trimestre del año, con especial incidencia sobre el mes de septiembre-.

A la hora de afrontar este momentos, generalmente, complejos y con unas derivadas personales y económicas severas, en especial si hay hijos de por medio, es básico contar con el asesoramiento experto y profesional de un / a abogado / a especializado en divorcios y guarda y custodia, como el equipo de profesionales del despacho de abogados Prats abogados. En primera instancia, te ayudarán a valorar bien la situación y buscar una reflexión serena con la persona o personas afectadas y contarles lo que supone un divorcio. Si llegado este punto no hay otra solución que el inicio de un trámite de divorcio en Prats Advocats trataremos de que este gran cambio sea lo más afable posible.

Sin duda, al comenzar una relación matrimonial pocos se plantean que ésta pueda terminar en ruptura, pero la realidad nos dice que cada vez son más los procesos de divorcio. Con la pandemia, con muchas más horas de convivencia por parte de las parejas, las consultas sobre la tramitación del divorcio han aumentado significativamente en los despachos de abogados y abogadas de Lleida. No obstante, este incremento de consultas no se ha traducido en un gran incremento en el número de divorcios, respecto a otros años, debido, especialmente, a la crisis económica, otro de los factores que tiene mucho que ver con la decisión de las parejas de llevar adelante o no su ruptura matrimonial.

En estos momentos de rotura nos asaltan las preguntas, en ocasiones de difícil respuesta, para las que el equipo de abogadas y abogados de Prats Advocats tratará de ayudaros a encontrar respuesta.

Qué hacer en caso de divorcio?

Las rupturas matrimoniales, traumáticas o no, son una constante. En estos momentos de incertidumbre e inseguridad es normal que nos asalten preguntas como qué opción elegir para la ruptura, que pasará con los bienes en común, la custodia de los niños, cuanto me costará el proceso de divorcio, etc.

Muchas dudas y por delante un panorama vital y económico diferente y desconocido. Ante una situación como ésta, la mejor opción es contar con la colaboración de un profesional de la abogacía, como el conjunto de profesionales de Prats Abogados, despacho especializado en divorcios y guarda y custodia y que cuenta en su equipo con miembros asociados a la Sociedad Catalana de Abogados de Familia.

En estos casos, lo primero que procede es valorar bien la situación y buscar una reflexión serena con la persona o personas afectadas y explicarles lo que supone un divorcio. Si pasado este punto no hay otra solución que el inicio de un trámite de divorcio procedemos a ayudarle para que este gran cambio sea lo más afable posible.

Todo el mundo se puede divorciar?

Para poder divorciarse hay que estar legalmente casado, ya sea por la iglesia o por lo civil. Una circunstancia a tener en cuenta ya que cada vez son más comunes las parejas que no están casadas, pero que tienen hijos o están inscritas como pareja de hecho.

También hay que tener en cuenta que desde el año 2005 los requisitos para divorciarse son más flexibles, gracias a la pionera y necesaria reforma de la Ley del Divorcio aprobada en el Congreso de los Diputados en 1981 y que este mes de junio cumplió 40 años de vida. La reforma de 2005 cambió radicalmente los criterios a la hora de conceder el divorcio, hasta ese momento siempre bajo criterios de culpabilidad, es decir, la Ley de 1981 sólo contemplaba la ruptura del matrimonio, salvo que hubiera un acuerdo previo entre las partes, si el cónyuge inocente que pretendía separarse culpabilizaba el otro de alguna de las causas previstas en el artículo 82 del Código Civil (abandono del hogar, infidelidad, conducta injuriosa o vejatoria, alcoholismo, toxicomanía … .).

Un proceso de divorcio puede iniciarse a partir de los tres meses de estar casado. Actualmente, no hay que argumentar ningún tipo de causa para proceder al divorcio. Finalmente, no hay que pasar por la separación para divorciarse. Con anterioridad a la reforma de 2005 el proceso de divorcio venía precedido por la separación -que no se podía llevar a cabo hasta el año de casado- y se debía estar otro año separado para iniciar el divorcio.

¿Qué pasa cuando la pareja no está casada?

Como ya hemos comentado, cada vez son más las parejas que comparten una vida en común sin establecer ningún vínculo legal entre ellas. Como el resto de parejas, la relación puede llegar a romperse, por diferentes y variados motivos. En el supuesto de no tener hijos, pero estar inscritos como pareja de hecho en algún ayuntamiento, lo más común es comunicarlo al consistorio donde se ha tramitado y ellos procederán a dar la baja. Como en otras situaciones de carácter administrativo, contar con la colaboración de un despacho de abogados como Prats Advocats le aportará seguridad, tranquilidad y comodidad en la tramitación de estas gestiones.

En el caso de tener hijos en común hay que abrir un proceso de guardia y custodia o regulación de las relaciones parentales.

Procesos de mutuo acuerdo

En un proceso de divorcio se pueden escoger dos vías, la de mutuo acuerdo o la contenciosa. Ambas acabarán en el juzgado, aunque con diferentes procesos. Sin lugar a dudas, la mejor opción para la pareja que se separa, con o sin hijos, es el mutuo acuerdo. Si se llega al contencioso es porque hay un desacuerdo sustancial entre las partes, lo que implica problemas, un largo proceso, altos costes de tramitación y una fuerte carga emocional que afecta de por vida la relación entre la ex pareja.

El mutuo acuerdo es un contrato -convenio regulador- entre los cónyuges a través del cual se pactan los efectos de la ruptura de la relación y se planifica el escenario futuro (custodia, alimentos, uso del domicilio, etc.). A la postre, es “un traje hecho a medida” en que se puede pactar todo lo que se requiera, evidentemente bajo la supervisión de un abogado.

En estos casos en Prats Advocats la tramitación habitual es, una vez escuchadas las peticiones de los clientes, realizar un borrador del convenio, que se revisará con los cónyuges. Una vez firmado, será presentado al juzgado con el procurador. El juzgado nos llamará para ratificarlo ante el juez. Una vez firmado ante el juez, si hay hijos menores el convenio pasará al fiscal para revisarlo, y si todo es correcto, el juez dictará la sentencia declarando el divorcio, si estaban casados, o homologando el convenio de guarda y custodia, en caso de no estarlo. Es un procedimiento relativamente rápido, sin enfrentamientos y más económico al realizarse con un mismo abogado y procurador para los dos. También tiene muchas ventajas fiscales y económicas cuando hay un piso a medias entre la pareja y se acuerda que uno de los dos se lo quede.

El procedimiento contencioso es utilizado, al menos en Prats Advocats, en los casos más extremos, como cuando uno de los miembros de la pareja no acepta la ruptura de la relación y se niega a firmar cualquier documento que signifique la ruptura definitiva de la relación. Otra casuística tipo para llegar al contencioso se produce cuando uno de los miembros tiene unas pretensiones fuera de lugar, exige la custodia exclusiva, o no quiere pagar la pensión. En caso de que uno de los miembros de la pareja se encuentre en paradero desconocido también será obligado llegar al contencioso para acabar consiguiendo el divorcio.

Principales aspectos a regular en caso de divorcio

La lista es larga y daría para escribir más de un artículo al respecto. Sin embargo, hay que regular, en caso de que existan, la custodia de los niños, que puede ser exclusiva o compartida. Si es exclusiva habrá que regular la pensión de manutención a pagar por la persona que no esté al cargo del niño. También se deberá regular y establecer quien usará el domicilio familiar tras el divorcio y quién pagará los gastos de la vivienda. Finalmente si el divorcio o el matrimonio ha supuesto algún desequilibrio para los miembros de la pareja pueden establecerse compensaciones económicas o prestaciones compensatorias.

Actualmente el 50% de las parejas que se casan no llegan a los 10 años de convivencia en común y a partir de los 20 años de matrimonio sólo siguen un 24% de matrimonios.

Un buen abogado, clave para evitar conflictos y dar tranquilidad en procesos de divorcio. Prats Advocats, de confianza, en confianza. En los momento más difíciles, siempre a vuestro lado

, , , , , , , , , , , , ,