El pasado miércoles 29 de marzo la Audiencia de Lleida dictó sentencia en contra de Alejandro Ruiz Vidal, el joven estudiante de medicina, natural de Logroño, que el 22 de septiembre de 2014 sembró el pánico en las calles de Lleida al apuñalar a cinco personas, con una clara motivación racista, tal y como se ha reconocido en esta condena. Una verdadera espiral de terror que comenzó prendiendo fuego a su vivienda situada la avenida Rovira Roure, de Lleida.
Xavier Prats, director de Prats Advocats, representante legal de los intereses de dos de las víctimas en este juicio contra el apuñalador neonazi, manifestó al salir de los juzgados su positiva valoración por el hecho de que esta sentencia aprecia la tentativa de asesinato y que el agresor, que ya tiene otra condena por unos hechos similares, actuó movido por racismo y el odio haciendo una clara selección de las víctimas; dos aspectos expuestos por Prats Advocats en el transcurso del juicio contra Alejandro Ruiz. El abogado leridano, especializado en derecho penal, también valora positivamente que la sentencia incluya el delito de incendio, ya que este joven habría podido causar un daño mayor.
Por el contrario, Xavier Prats, representante legal en este juicio de los intereses de una mujer de origen argelino y ciudadano chino, se mostró decepcionado y echó en falta una mayor apreciación de la valoración de los médicos forenses y los psicólogos, que fueron contundentes a la hora de rechazar un trastorno psicótico en el acusado. Sin embargo, la sentencia otorga un mayor peso al informe presentado por los peritos de la defensa, que defendía que el acusado había actuado afectado por un trastorno delirante.
Finalmente la Audiencia de Lleida ha condenado a 33 años de internamiento en un penal psiquiátrico al apunyalador neonazi por 5 intentos de asesinato y un delito de incendio. El tribunal le rebaja drásticamente la pena (Fiscalía pedía 81 años de prisión) y dice que sólo deberá cumplir dos décadas, al estimar como semi eximente el delirio paranoide. En concreto, la sentencia contra Alejandro Ruiz Vidal, que en la actualidad se encuentra en la prisión de Zaragoza, le impone seis años por cada ataque y tres por incendio. La sentencia insta a que el joven sea internado en un centro adecuado para ser tratado de su patología, probablemente el penal psiquiátrico de Picassent en Valencia. La sentencia da por probado que el 22 de septiembre de 2014, movido por un «ánimo homicida», salió de su piso de la avenida Rovira Roure de Lleida y durante 15 minutos atacó cinco personas, cuatro de origen extranjero.
Además de la pena de prisión, la sentencia condena a Alejandro Ruiz a indemnizar a las víctimas con 292.223 € e incluye al hijo de 7 años de la mujer argelina -representado también por Xavier Prats, de Prats Advocats- que sufrió graves consecuencias piscológicas derivadas de presenciar el apuñalamiento de su madre.





