Tras sufrir un accidente de tráfico, es habitual centrarse en la recuperación de las lesiones y en los daños materiales ocasionados. Sin embargo, existe otro aspecto que no debe pasarse por alto: los plazos legales para reclamar una indemnización.
Dejar transcurrir demasiado tiempo puede impedir el ejercicio del derecho a reclamar. Por ello, conocer cuándo comienza a contar el plazo y cómo debe actuarse resulta fundamental para proteger los derechos del perjudicado.
¿Existe un plazo para reclamar?
Sí. La reclamación de una indemnización por los daños y perjuicios derivados de un accidente de tráfico está sujeta a un plazo legal.
Con carácter general, la acción para reclamar prescribe al año, aunque el momento desde el que empieza a computarse ese plazo dependerá de las circunstancias concretas de cada caso.
Por este motivo, resulta importante no esperar hasta el último momento para iniciar las gestiones necesarias.
¿Cuándo empieza a contar el plazo?
En los accidentes con lesiones, el plazo no siempre comienza el mismo día del accidente.
Con carácter general, empieza a computarse desde el momento en que las lesiones pueden considerarse estabilizadas o es posible determinar el alcance definitivo de las secuelas y de los daños sufridos.
Por ello, la documentación médica adquiere una importancia esencial para determinar correctamente el inicio del plazo de reclamación.
¿Qué documentación conviene conservar?
Para preparar una reclamación resulta recomendable conservar toda la documentación relacionada con el accidente.
Entre ella destacan:
- Informes médicos y partes de urgencias.
- Informes de rehabilitación y seguimiento.
- Facturas de gastos derivados del accidente.
- Atestado policial, si existe.
- Parte amistoso de accidente.
- Fotografías del lugar de los hechos y de los daños materiales.
Cuanta mayor información se reúna desde el principio, más sencillo será acreditar los daños sufridos.
¿Qué ocurre si se deja pasar el plazo?
Si la acción prescribe, el perjudicado puede perder el derecho a reclamar judicialmente la indemnización que pudiera corresponderle.
Por ello, aunque la prioridad siempre debe ser la recuperación de las lesiones, también resulta aconsejable informarse sobre los plazos legales cuanto antes.
Una actuación temprana permite recopilar pruebas, solicitar la documentación necesaria y preparar adecuadamente la reclamación.
Actuar a tiempo puede marcar la diferencia
Cada accidente presenta circunstancias distintas y los plazos pueden verse afectados por la evolución de las lesiones o por otros factores jurídicos.
Por este motivo, conocer el momento en que comienza el cómputo del plazo y revisar la documentación disponible resulta esencial para valorar correctamente una posible reclamación.




