Quien más y quien menos, tiene contratada alguna póliza de seguros: del coche, de vida, del hogar, etc. Generalmente, vamos pagando las cuotas correspondientes sin preocuparnos excesivamente de lo que tenemos esperando, eso sí, no tener que hacer uso de ellas ya que dicho uso implicará que hemos sufrido o provocado algún tipo de siniestro, daño personal, material, etc.
Pero a veces si ocurren cosas y es en esa situación (momentos, por otra parte, en los cuales por norma general nos encontramos en una situación complicada, de debilidad) cuando vamos a echar mano de nuestra póliza de seguro esperando que cubra lo ocurrido, pero también con la gran incerteza de si realmente será así o no. De entrada, porque en ocasiones ni recordamos o no sabemos muy bien las coberturas de nuestro seguro o ni siquiera donde tenemos el condicionado de la póliza, el número de contacto a quien llamar, la manera de gestionar el siniestro y un largo etcétera.
En este punto del proceso es cuando suelen comenzar los problemas ya que las compañías se aferrarán, buscaran o harán valer cualquier cláusula, circunstancia para eludir el pago de los daños provocados en el siniestro, accidente, etc. o minimizarlo al máximo.
También es en estos momentos, cuando nos asaltan las dudas sobre las coberturas de la póliza, de las cuantías a cobrar, especialmente si hablamos de grandes indemnizaciones, cuando las compañías tratarán de acelerar y cerrar acuerdos privados con los tenedores de las pólizas; generalmente “perjudiciales” para los intereses del contratante de la póliza, quien de haber contado con la mediación de un abogado experto en la materia habría conseguido unas mejores coberturas.
De ahí, la importancia de contar con el acompañamiento de una abogada, de un abogado especializado en este área en a la hora de proceder a reclamar algún tipo de indemnización a las compañías de seguros o bien reclamar las mayores prestaciones económicas de las pólizas.
Condenan a una aseguradora por un fuego en una casa de Castellserà
En este sentido, el diario Segre, en su edición del domingo 6 de marzo, se hace eco de una sentencia, en la que condenan a una aseguradora a pagar un total de 53.000 € (que ya ha liquidado) al propietario de una vivienda, ubicada en Castellserà, que fue pasto de las llamas en octubre de 2017.

Esta sentencia, favorable a los intereses del cliente, ya que la compañía de seguros se negaba a pagar indemnización alguna alegando que fue un “accidente por fumador” (una cláusula incluida en el contrato y excluyente de pago), la intervención, asesoramiento especializado y acompañamiento de un abogado especializado en la materia ha sido clave a la hora de obtener una resolución favorable para el propietario de la vivienda.
El despacho de abogados Prats Advocats encargado de la defensa de los intereses de este consumidor ante la compañía de seguros
El abogado leridano Xavier Prats, director del despacho Prats Advocats, ha sido el encargado de defender los intereses del consumidor ante la compañía de seguros en este litigio dirimido en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Balaguer, que condena a la aseguradora a indemnizar al afectado con 53.000 €; un importe que no habría obtenido de no contado con una correcta representación legal.
Los hechos se remontan a la madrugada del 5 de octubre de 2017 cuando se originó un fuego en el desván de una casa situada en Castellserà del cual, según el informe de los bomberos, no se pudo determinar la causa aunque según algún comentario extraoficial podría haber sido provocado por la pila de un juguete, o de algún aparato electrónico o por algún cable o por la presencia de disolventes. Sea como fuere, nada apunta a la causa “excluyente” eximida por la compañía de seguros. De esta manera a pesar del tiempo transcurrido, gracias a la voluntad del consumidor de obtener justicia y la correcta y efectiva representación legal se ha conseguido esta sentencia condenatoria en contra de la compañía de seguros.




