Después de la sesión de ayer jueves, el juicio contra el apuñalador neonazi, ha quedado visto para sentencia después de cuatro intensos días de declaraciones de las diferentes partes implicadas. Tanto fiscalía, como las acusaciones particulares, el director del despacho Prats Advocats, Xavier Prats, lleva la defensa de dos de los agredidos por Alejandro Ruiz, consideran probado que el apunyalador actuó por motivos racistas y xenófobos y era plenamente consciente de sus actos, solicitando 81 años de prisión (Fiscalía) 86, por parte de las acusaciones particulares por siete delitos: cinco de asesinato en grado de tentativa, uno de lesiones, agravadas (reincidencia, racismo y xenofobia) y un delito de incendio.
Ahora es el turno de la Audiencia Provincial de determinar si la actuación de Alejandro Ruiz se produjo como mantiene la fiscalía y la acusación particular o si como pretende la defensa del autor confeso de los cinco apuñalamientos fue fruto de un brote delirante y los actos fueron aleatorios.
Alejandro Ruiz, a diferencia del primer día del juicio, cuando se negó a prestar cualquier tipo de declaración, ayer, en su último turno de palabra, sorprendentemente pidió perdón a las víctimas, a sus familia y la suya propia.
Las acusaciones particulares, representadas entre otros por parte del despacho especializado en derecho penal Prats Advocats, reclaman una pena para #AlejandroRuiz de 86 de prisión y más de medio millón de euros de indemnización por los daños y secuelas que sufren sus representados. Cabe recordar, que el acusado ya fue condenado en 2015 por una agresión similar en Logroño en 2012 y que en su domicilio a Rovira Roure se encontraron pintadas, libros, etc … de ideología claramente fascista, xenófoba y a favor del nazismo.




